Celebro el orgullo

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Veintiocho de junio de cada año se celebra el pride u orgullo en conmemoración de las revueltas de Stonewall, aquel 1969. Abundan versiones de lo ocurrido. Distintas interpretaciones que los investigadores triangulan con lo publicado en la prensa local del momento: The New York Times, The New York Post y The New York Daily News.

Los no stonewallistas
Algunos, dan poco crédito a los hechos ocurridos en Stonewall como la primera rebelión contra la discriminación por orientación sexual e identidad de género. Y destacan, al menos dos hechos anteriores:
1. En 1966, en San Francisco. La policía solía ejecutar arrestos a travestis y gais. En la Cafetería Compton’s de Tenderloin quisieron arrestar a una travesti, ésta derramó el café en la cara del agente y allí comenzó el enfrentamiento de un grupo de chicas trans (en su mayoría) y jóvenes gais contra la policía. Muchos olvidan este hecho que genialmente está documentado en el filme Screaming Queens: The Riot at Compton’s Cafeteria, dirigido por Silverman y Stryker en 2005. Recientemente, en 2019, la miniserie Tales of the City de Armistead Maupin, lanzada por Netflix, dedicó el capítulo 8 “Días de pequeñas renuncias” a recordar estos hechos.
2. Pasada la víspera de año nuevo en 1966, la policía entro al bar gay Black Cat y comenzó a arrestar a todos quienes se estaban besando. “Ya era 1967, en Los Ángeles, y afuera de los bares gais Black Cat y New Faces se realizó la protesta más grande que jamás se había hecho contra la brutalidad policial… y esto fue dos años antes de Stonewall” comenta Alexei Romanoff un activista de por los derechos humanos de 82 años en el documental Circus of Books dirigido por Rachel Mason en 2019.

Probablemente, existieron, alrededor del mundo, muchos otros hechos de liberación antes de Stonewall. Sin embargo, Stonewall ha pasado a ser un símbolo, un imaginario colectivo sobre la no discriminación y el orgullo de ser una persona LGBT.

¿Qué ocurrió en Stonewall?
Dejo aquí unas líneas, a modo de versión resumida, sobre mis investigaciones de Stonewall. No he encontrado líderes específicos con clara autoridad formal o informal como activistas. Es más bien, un ejercicio de liderazgo desde la no autoridad; es decir, no fue crucial la identificación de quien ocupaba el rol de líder. Aún, así, no descarto la posibilidad, que los y las protagonistas fueron invisibilizados e invisibilizadas. Hay, y habrá, tantas versiones de Stonewall como personas estuvieron allí. Todas son verdades.
En 1969, la homosexualidad era ilegal en Estados Unidos excepto en Illinois. La policía se infiltraba en los antros o lugares de cruising para arrestar a los gais. La latente necesidad de defensa ante la represión policial y en medio de un contexto de liberación feminista, hippie y de negros, se desencadenaría la rebelión de Stonewall Inn. Rebelión porque los gais, las lesbianas y las personas trans se rebelaron contra los maltratos de un sistema opresor. Desde 1966 funcionaba el grupo Panteras Negras cuya misión era la autodefensa de los afroestadounidenses a través del uso de armas, como derecho constitucional. El Movimiento de Liberación de Mujeres Americano empezó a constituirse desde 1967, liderado por la polítologa Jo Freeman (en Chicago) bajo el nombre de Westside; a partir de éste se constituyeron otros movimientos de liberación de mujeres. Los hippies como manifestación contra cultural proponían la revolución sexual, la anarquía sin violencia y el rechazo al capitalismo como única forma de dirigir las vidas. Estos tres movimientos, alimentados por la Nueva Izquierda propiciaban el contexto de defensa por los derechos de los gais, las lesbianas y las personas trans. Sin embargo, mi objetivo no es demostrar las conexiones o diferencias entre ellos y los hechos de Stonewall.
En verano de 1969 era momento de campaña electoral y el alcalde de Nueva York (Jhon V. Lindsay) quería ser reelegido, razón por la cual aumentó la persecución a los gais, para hacer notar que mantendría la moral y buenas costumbres. Pasada la media noche del 28 de junio de 1969 la policía entró al bar Stonewall Inn para hacer una redada, pedir identificación y arrestar a las travestis; prendieron las luces y llevaron a todos a la parte de atrás del bar. Las travestis se negaron a ir con las oficiales que verificarían su sexo y los demás no quisieron mostrar su identificación. Decidieron llevarse a todos los presentes arrestados y decomisaron el licor propiedad de la mafia. Liberaron a algunos sacándoles a empujones y metiendo a otros en los camiones de la comisaría. Para sorpresa de los agentes ya se había congregado una gran multitud que les lanzó monedas en señal de que no valían nada y que la mafia no le había pagado a la policía. Se armó una riña y luego llegaron refuerzos policiales que hicieron una fila para empujar a la muchedumbre, tumbando a algunos de ellos. Los presentes se agitaron más, encendieron containers de basura y lanzaron botellas, piedras y ladrillos. Gais, lesbianas y trans habían triunfado frente a los policías. Los tuvieron prácticamente cercados hasta las 4 de la madrugada. Llegaron las unidades antimotín y lanzaron gas lacrimógeno disipando a las personas.
El 28 de junio de 1970, a un año de la rebelión de Stonewall, se realizó la primera marcha del orgullo que ocupaba alrededor de 15 cuadras y que partió desde Cristopher Street hasta Central Park, en Nueva York. Las organizaciones homófilas (las de la época del clóset) se dieron cuenta del cambio y apoyaron el primer pride. Ese mismo año la homosexualidad es removida del DSM de la Asociación de Psiquiatría Americana.

 

 

El orgullo para mí es:

Sonreír
Ser siempre yo
Hacer voluntariado
Amar a mi bello compañero
Comer arepas y tomar mate cocido
Apoyar el buen cine sobre diversidad sexual
Respetar las diferentes formas de pensamiento
Agradecer a Argentina por recibirme como migrante
No enriquecerme monetariamente con el activismo LGBTIQ
Respetar los clósets de los demás, pero motivarlos a salir de ellos

Por: José Alirio Peña Zerpa/ Director CINEVERSATIL
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